Grand Riviera Suites ofrece alojamiento tipo aparthotel a solo 700 metros del centro de Manila, con terrazas privadas y algunas unidades con vistas al mar. Se encuentra a solo 300 metros de la playa de la Bahía de Manila, lo que facilita el acceso a atractivos locales como el Parque Rizal.
Cada unidad dispone de una cocina equipada con microondas, nevera y placa de cocina, además de un baño privado con ducha a ras de suelo y artículos como cepillos de dientes. Las habitaciones están diseñadas para familias y personas con discapacidad, ofreciendo comodidades como vestidores, almohadas hipoalergénicas y plumones, aislamiento acústico, escritorios e instalaciones para planchar. Los pisos superiores son accesibles mediante ascensor.
Entre las opciones para el ocio se incluyen una piscina infinita con vistas al entorno y una piscina exterior climatizada durante todo el año. Los huéspedes también pueden disfrutar del jardín o relajarse en el salón compartido equipado con televisión. La propiedad ofrece conexión Wi-Fi gratuita en todas las instalaciones e incluso dentro de las habitaciones.
Las comodidades prácticas comprenden parking privado en el lugar y servicios sin contacto para la entrada y salida apoyados por videovigilancia en las áreas comunes. Entre los servicios adicionales destacan lavandería y asesoramiento turístico en la recepción para facilitar su estancia.
Asegúrate unas vacaciones de primera al reservar con sleephotelsmanila.com y disfruta de precios ventajosos.
Habitaciones: 7Consulta las opiniones de otros huéspedes sobre Grand Riviera Suites
¡Todas las opiniones en un solo lugar!
La piscina resultó amplia y agradable, perfecta para nadar con comodidad. El gimnasio contaba con lo básico, aunque sin grandes lujos. Las habitaciones se mantuvieron limpias y las camas fueron cómodas, garantizando un buen descanso. Los ascensores funcionaron rápido, reduciendo los tiempos de espera al mínimo. La conexión Wi-Fi fue rápida y estable, ideal para varios usuarios en estancias de hasta cinco personas. La seguridad destacó por sus estrictos controles a visitantes y vigilancia constante en la entrada, lo que aportó tranquilidad durante toda la estancia.




